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6. La Ética . (San Agustín)

 

6.-La Ética .

Entre los principales problemas que  debe afrontar la ética cristiana están  el de la existencia del mal y de la libertad humana, surgiendo las  siguientes interrogantes:

a)    ¿Cómo es posible que Dios  siendo  sumamente bueno y omnipotente consienta y permita  que haya mal en el mundo? ¿Acaso no pudo crear un mundo en el que no  existiera mal alguno?

  •   Para explicar  la existencia del mal, desde el punto de vista ontológico, San Agustín  recurre a Plotino, afirmando que  Dios no puede crear  el mal porque éste no es ser, sino  una privación  de ser, una carencia de ser que afecta a los seres  finitos y  creados. ( los  que  al poseer más ser son más buenos.

Para explicar  la existencia del mal  moral, recurre:

  • al concepto  cristiano  de  pecado original, como un hecho  que debilitó  al  alma humana de tal manera  que, desde entonces,  quedó dominada por las  necesidades materiales del cuerpo y su tendencia al  mal. Es por esta  debilidad,   transmitida   por herencia, que el hombre  es incapaz  de alcanzar la felicidad  por sí solo, necesitando  de una ayuda externa, "la gracia divina",  cuyo auxilio, si  él lo decide,  le permitirá  liberarse  de las malas  tendencias.

Desde el punto de vista moral  defiende un "voluntarismo", puesto que  la voluntad está por encima del entendimiento, (intelectualismo moral socrático) ya que  el hombre es bueno no por  conocer el bien, sino  por la  libre voluntad  de realizarlo, por amarlo. Así, el mal moral  es producto  de la voluntad  humana.

 

b)    ¿No es contradictoria la idea de un Dios que conoce  el destino  de todos los hombres  con  el  concepto de responsabilidad y libertad en el  ser humano?

- Para San Agustín no existe  tal contrasentido porque una cosa es que Dios conozca nuestros actos y otra  que sea responsable de ellos.

 

c)    ¿Si la voluntad  tiende necesariamente al bien cómo se explica que  elija  mal?

- Porque aunque  la voluntad debe tender, por su naturaleza, al bien, no se enfrenta a un bien único, pues además el supremo bien que es Dios, al cual  está determinada, hay toda una serie de bienes finitos  a los cuales la voluntad está indeterminada y por lo tanto es libre de elegirlos. Dicha elección debe realizarse en relación con un orden jerárquico, de tal manera que el mal moral y su consecuencia el pecado, consiste en que la voluntad  elige  un bien inferior y por él rechaza  uno superior. Por lo tanto, el mal moral es una  privación o falta de un uso correcto de la libertad  del hombre.

- En el cristianismo el mal moral  es pecado y falta porque es producto de una voluntad personal, que libremente  decide no   hacer el bien y  Dios  es el único testigo  de la conciencia en cada  hombre, sólo él conoce la decisión,  los  pensamientos , las obras y las  omisiones  de cada uno y sólo ante él y su conciencia tendrá que  rendir cuentas.

Distingue entre  el libre  arbitrio (título  del   texto de San Agustín que  debemos leer)  como  capacidad moral de decidir  entre el bien y el mal, y la libertad,  entendida como elección responsable.

En el cristianismo  el hombre es libre para aceptar o no  el mensaje cristiano, puede elegir entre salvarse o condenarse. Es cierto que la felicidad  humana está solo en Dios,  pero es libre para  alejarse de él o  no.

La libertad, produce en el hombre una experiencia dramática, porque  está amenazada  doblemente, por  la corrupción de la naturaleza, causada por el  pecado original,  que le inclina  hacia el mal y por la fuerza de la gracia  que lo empuja hacia el bien.

 

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