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4. Crítica de la razón práctica

Afirma que la razón es "una",  pero que tiene dos funciones:

  • Como razón teórica  se ocupa del ser, es decir,  de saber cómo son las cosas (ciencia).
  • Como razón práctica, se ocupa del deber ser, de establecer cómo debe ser la conducta humana (la moral).

El hombre pertenece a dos mundos:

  • Como "yo empírico" está determinado por las leyes de la naturaleza y  es objeto de estudio de la razón teórica.
  • Como "persona racional" es libre y se autodetermina por su propia conciencia, siendo objeto de  la razón práctica.

4.1. El formalismo moral

La novedad de la ética kantiana es el ser una ética formal, las anteriores a él eran materiales.
Las éticas materiales tienen un contenido, es decir, proponen un bien supremo como criterio de bondad para juzgar los actos humanos (placer, felicidad, etcétera) y establecen normas morales para alcanzarlo.

Kant criticó a las éticas materiales porque:

  • son empíricas y de un juicio basado en la experiencia no pueden extraerse principios universales.
  • Además, los preceptos de estas éticas son hipotéticos o condicionales y por lo tanto no son universalmente válidos.
  • Por otro lado, estas éticas son heterónomas ya que la voluntad es determinada a obrar por un fin exterior al sujeto (Dios, la felicidad, el placer, la utilidad, etc.)

Afirma que la ética formal:

  • debe ser a priori (independiente de la experiencia) para  poder formular leyes universales.
  • sus preceptos deben ser imperativos categóricos, que sean universalmente válidos, y
  • por último, ha de ser una ética autónoma en la que el sujeto se de a sí mismo la ley.

La ética formal Kantiana no tiene contenido, no nos dice qué hemos de hacer sino la forma en la que debemos obrar. Distingue tres tipos de acciones:

  • contrarias al deber
  • conformes al deber
  • hechos por deber

Para Kant, un hombre actúa moralmente cuando actúa por deber, cuando el móvil que determina su realización es el deber, no la utilidad o la satisfacción.

4.2. El imperativo categórico

Kant, descubre en la razón del sujeto un imperativo categórico que le impone de modo absoluto cómo debe comportarse. Ofrece  diversas formulaciones  del imperativo categórico:

"Obra según una máxima tal  que puedas querer al mismo tiempo  que se torne en ley universal".

"Obra de tal modo  que uses a la humanidad, tanto en tu persona  como en la persona de cualquier otro, siempre como un fin y nunca meramente como un medio".

"Considérate a ti mismo  como el autor  de leyes morales universales".

La ética kantiana es autónoma ya que es la razón del sujeto, la que  se da a sí misma una ley moral.

4.3. Los postulados de la razón práctica

En la crítica de la razón pura negó la posibilidad de la metafísica como ciencia, sin embargo ahora mantiene que a través de la razón práctica y sus principios morales, se puede  llegar a los objetos de la metafísica.

Para Kant, la libertad, Dios y la inmortalidad del alma se imponen al hombre como postulados de la razón práctica:

  • La libertad se impone porque la exigencia de obrar por respeto al deber supone la existencia de la libertad.
  • A la inmortalidad del alma se llega porque  la razón nos ordena aspirar a la virtud, pero esta perfección es inalcanzable en una existencia limitada, por ello es necesario que el alma sea inmortal.
  • Dios, quien tiene que existir porque la disconformidad que encontramos en el mundo, entre el ser y el deber ser, exige la existencia de un ser supremo  como realidad en quien se da una unión perfecta de virtud y felicidad.

Según Unamuno, Kant reconstruyó con el corazón lo que con la cabeza había abatido.

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